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lunes, 21 de octubre de 2013

CARNE O PESCADO... O MACEDONIA DE FRUTAS

¡¡¡Pero que manía tenemos de meternos en la cama de las demás (personas)!!! ¿Qué se nos habrá perdido por esos lugares?

El caso es que, a estas alturas de la película, la homofobia en todas sus vertientes está de rabiosa actualidad. Un ejemplo muy actual que nos viene a todas a la mente es el de Rusia (caso que ha suscitado innumerables reacciones de desaprobación en todo el mundo). Pero vamos, que la caza de brujas y criminalización de la homosexualidad por parte de La Iglesia y la Derecha conservadora ya viene de muy lejos... y continúa.

Sí que es cierto que, afortunadamente, la generalidad de las personas aceptan o, por lo menos, respetan esta tendencia sexual. Las discriminaciones por orientación sexual son, cada vez, menos "políticamente" correctas y más rechazadas. ¡¡¡Bravo por las personas inteligentes!!!
Pero no es menos cierto que todavía, el hecho de ser homosexual, se toma como un adjetivo calificativo necesario para describir a dichas personas. Seguramente este hecho no esconda una mala intención o un rechazo, pero es innegable que deja entrever que no está tan normalizado como debería. A ver si a alguien le suena: "Tengo un compañero super majo... es gay, pero es un encanto". Mala leche no se ve por ningún lado... pero chirría, ¿verdad?
Es bastante habitual que alguien diga "si mi hijo es gay lo aceptaría..". Esta frase, que seguramente tenga muy buena intención,  conlleva resignación, un aceptar algo porque no queda otra. Y eso no es asumir algo con naturalidad. Y mucho menos, si se trata de lesbianismo. Porque, siguiendo con la tónica habitual a lo largo de la historia, lo relacionado con los hombres va un paso o más por delante de lo que tiene que ver con las mujeres. Un chico gay se acepta mejor que una chica lesbiana... es así.
¿Y si hablamos de la bisexualidad? CUANTO VICIO!! Cuanta intolerancia diría yo... A mí me pasa una cosa, no se si a vosotras (personas) también os pasa, y es que cambio de gustos muy a menudo. Hoy me gusta el cocido, mañana prefiero ensalada, hoy voy con chándal, mañana prefiero ir con falda y taconazo, hoy quiero ver una peli romántica y mañana una de terror... ¿Acaso es tan extraño que estos cambios de gustos, o esta mezcla de gustos opuestos, suceda también en el sexo?
Muchas veces se utiliza como argumento en contra de la "naturalidad" o "normalidad" de la homosexualidad el tema reproductivo. Gracias, "de corazón", a esa gente que juzga, da lecciones magistrales y criminaliza desde la ignorancia por aclararnos que para engendrar un nuevo ser se necesite un hombre y una mujer... Probablemente la mayoría nos perdimos ese capítulo de Barrio Sésamo... Brillante aclaración. ¿El hecho de no poder engendrarlos supone necesariamente no poder criarlos, educarlos, cuidarlos y amarlos?
AHORA OS VOY A DESMONTAR UN ARGUMENTO QUE ESTOY HARTITA DE ESCUCHAR Y DE LEER: para que una persona, un niño o una niña, crezca feliz, sana, fuerte, educada, responsable y buena gente, no necesita tener un padre y una madre. Sí que es necesario que alguien desempeñe el rol masculino y el rol femenino. Es decir, que no falte autoridad, normas, disciplina, límites,... asuntos de los que tradicionalmente se encargaba el padre; y cariño, comprensión, mimos, diversión, cuidados,... asuntos atribuídos a la madre.
Afortunadamente, cariñosas, disciplinadas, tiernas y autoritarias podemos ser todas las personas. Hombres y mujeres.
Que un niño o una niña se críe con dos hombres, dos mujeres, un hombre o una mujer, no es para nada un hecho traumático. Hacerlo con un padre y una madre que discuten constantemente, no se procesan cariño y se hablan mal, sí puede marcar negativamente la vida de una persona. Y nadie se plantea que esas parejas no puedan tener hijos por ley. Puede sonar demagógico... pero os aseguro que no lo es.
El argumento de "va a ser un bicho raro en el cole y ya se sabe que los niños son muy crueles..." no me vale. Los adultos que rodeamos a l@s niñ@s somos los crueles, los que tenemos prejuicios y juzgamos. Los niños son tablas en blanco que no se plantean si algo es normal o no. Su entorno sí, y ell@s aprenden y reproducen. Las personas necesitamos, sobre todo durante la infancia, personas que nos cuiden, eduquen, que nos den herramientas para lidiar en la vida y, sobre todo, nos quieran y mimen.
Sinceramente, el amor y la diversión no viene marcado por un sexo, pene o vagina, sino por una persona con una serie de características más importantes y determinantes que su orientación sexual.
¡¡¡ FUERA PREJUICIOS Y A DISFRUTAR DE LAS PERSONAS!!!