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lunes, 24 de febrero de 2014

ABUSO SEXUAL A MENORES: CUANDO LOS GRITOS SON MUDOS


El abuso sexual a menores es uno de esos temas que me revuelven las entrañas, me enfurecen y entristecen. Por eso, creo que toda información sobre el tema, sobre como evitarlo y detectarlo, es de vital importancia...
Y eso es lo que pretendo con este post: dar alguna clave para evitar ese abuso sexual a menores y detectarlo en caso de que, desgraciadamente, ya se haya producido.
El abuso sexual a menores suele darse en el entorno del/la niñ@ por parte de algún familiar o amigo de la familia (en este caso voy a generalizar en masculino por una cuestión de estadística: es mayor el número de abusadores hombres que mujeres, aunque también hay mujeres que cometen este atroz delito) o en el colegio por parte de algún profesor.
L@s niñ@s son personas vulnerables, que se encuentran en proceso de aprendizaje de lo que está bien y lo que está mal, que confían en las personas adultas de su entorno, son  personas a las que se les suele insistir en lo apropiado de obedecer a "los mayores", que se mueven y guían por una necesidad de aprobación y afecto,... Todas estas circunstancias y características, y muchas más, son las que crean un entorno y unas condiciones apropiadas para planificar y ejecutar abusos sexuales a menores.
El abusador suele empezar ejerciendo una aproximación "encantadora" sobre el/la menor. Suele acercarse a él/ella de manera amistosa, ganándose su confianza y su complicidad. Crea una relación estrecha y afectuosa en la que el/la menor se siente a gusto y valorad@. 
Cuando la persona que pretende ejercer un abuso sexual sobre un/a menor cuenta con esa confianza, comienza una fase de acercamiento excesivo y de manipulación. Intenta que el/la niñ@ tema airear y contar esa relación con el abusador, que sienta cierta vergüenza y cierta responsabilidad y que tenga miedo de contar lo que sucede por perder esa relación "especial", ese afecto. En estas circunstancias, el abusador ve vía libre para cometer los abusos sexuales.
En niñ@s menores de 5/6 años, no es habitual que se tenga claro qué está bien y qué está mal respecto a aspectos sexuales. El malestar del/la niñ@ viene por una sobreestimulación que le incomoda y le hace sentir mal.
Cuando un/a menor ha sufrido o sufre abusos sexuales, y no se evidencian signos físicos a primera vista, los cambios en el comportamiento pueden darnos alguna pista de que algo malo le está sucediendo: agresividad (sobre todo cuando se aproxima o se da la situación en la que suelen suceder los abusos, por ejemplo, cuando se aproxima la hora de ir al colegio si los abusos se dan en el centro educativo), retraimiento, insistencia en que su cuerpo o sus genitales están sucios, desconfianza, secretismo, aumento de interés por asuntos sexuales, actitud seductora impropia de la edad, tristeza, dibujos con escenas violentas o sexuales... Normalmente, un cambio en el comportamiento o manera de ser de un/a menor es indicativo de que algo le pasa o preocupa. Descubrir de qué se trata, es una tarea que nos corresponde a las madres, padres y adultos responsables del/la menor.
Una relación con el/la niñ@ basada en la confianza, en la que la comunicación fluya respecto a cualquier tema, una educación sexual adaptada a cada edad, fomentar la autoestima y la confianza en sí mism@, NO insistir al/la menor en que tiene que obedecer SIEMPRE a las personas adultas, dejarle claro que no tiene que hacer nada que no le guste o moleste y que si, alguien le insiste en hacer algo que no quiere, nos lo comunique de inmediato, que nada que haga o le suceda podría hacer que dejarais de quererle, insistirle en que no son culpables del mal comportamiento de una persona adulta, que no os enfadáis con él o ella por ese tema, etc... facilita la construcción de  un entorno más seguro para l@s menores donde se les proteja de unos posibles abusos.
Construir esa relación con el/la menor de confianza y seguridad e inculcarle estos mensajes que os acabo de mencionar, debe ser un trabajo continuo no algo puntual que pueda caer en el olvido del/la niñ@.

MANTENGAMOS TODOS LOS SENTIDO ALERTA PARA PODER ESCUCHAR SUS GRITOS MUDOS