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jueves, 6 de junio de 2013

¿YA? ¡PUES CLARO QUE YA! EYACULACIÓN PRECOZ...O NO

Chicos, id aflojando el corsé que os voy a dar un alegrón: LA EYACULACIÓN PRECOZ NO EXISTE.
Aliviados, ¿eh? Quizá deba explicarme para liberaros del todo.
Empezaré por aclarar algo tan básico y, quizá, tan desconocido como es la respuesta sexual del hombre: DESEO, EXCITACIÓN, MESETA, ORGASMO-EYACULACIÓN y RESOLUCIÓN. Si se inicia la respuesta sexual y no hay ningún obstáculo (en forma de dolencia o enfermedad física o psicológica, o en forma de distracción o pensamiento intrusivo), todas las fases se irán sucediendo de manera rodada, incluída la eyaculación. Es una respuesta simple a los estímulos adecuados.
La eyaculación, que tanto se pretende controlar (sobre todo para posponerla), es un REFLEJO, es decir, una RESPUESTA INVOLUNTARIA. Podemos retrasar esta respuesta si ponemos o aparecen obstáculo de los citado líneas arriba, sólo así. Aunque yo no encuentre un buen motivo para hacer semejante tontería...
Aclarado esto, ¿por qué existe la eyaculación precoz y el malestar y la frustración que genera? ¿Acaso no es un problema?
Pues una vez más, hemos aprendido (nos han enseñado), que existe un problema donde no tendría por qué haberlo. Hemos aprendido (nos han enseñado) a vivir una determinada situación como problemática... convirtiéndola, así, en un problema.
La base de tal problema, como la de casi todas las disfunciones sexuales, reside en un mito o falsa creencia. En este caso, todo comienza con el COITOCENTRISMO, es decir, limitar o centrar el sexo en el coito, como si no hubiera otras infinitas opciones. ¿Qué supone esto? Que necesitamos, sí o sí, un pene erecto para practicar sexo. ¡Vaya exigencia! Y como si hay eyaculación el aparato se queda "inútil" por un rato... pues se acabó el temita.
Vamos a ver: un pene erecto lo necesitamos si el sexo se practica con fines reproductivos, para poder introducir el pene en la vagina. Pero, ¿para pasarlo bien es estrictamente necesario? Pues no. Si la carta de platos suculentos es tan amplia en el sexo, ¿para que centrarnos en uno sólo? Es evidente la influencia judeocristiana en nuestra cultura, que permite el sexo siempre que su fin sea reproductivo. Y de ahí nos viene todo.
Por lo tanto, vamos a dejarnos de tanta exigencia que, para ser algo para divertirse y disfrutar, el sexo tiene más normas que el parchís. Del mismo modo que nadie se plantea "uy, me he excitado demasiado pronto", no os planteéis si eyaculais pronto, tarde o haciendo el pino.
Recordad que tenemos todo un cuerpo programado para sentir y disfrutar llenito de órganos que pueden dar placer. Una pista: tenemos 10 en las manos, uno en la boca... ¿Alguien da más?
¡Corsés a la basura e imaginación al poder!